MANIFIESTO

Somos Maillas.

Heredamos el carácter. Estamos aprendiendo a soltar el miedo.

Venimos de mujeres que hicieron lo que pudieron con las reglas que les tocaron.

Mujeres que trabajaron. Que cuidaron. Que improvisaron. Que encontraron una salida cuando parecía no haberla.

De ellas heredamos el carácter. También algunos miedos.

Y ahora nos toca decidir qué queremos conservar y qué queremos dejar atrás.

No queremos vivir permanentemente sobreviviendo.
Queremos vivir.

Queremos seguir sintiéndonos femeninas sin que nadie decida por nosotras qué significa serlo.

Queremos cuidarnos la piel y la cabeza.

Leer. Pensar. Viajar. Enamorarnos. Desenamorarnos. Cambiar de opinión. Empezar proyectos. Equivocarnos. Volver a empezar.

Queremos hablar de sexo sin convertirlo en la medida de una relación.

De menopausia sin convertirnos en hormonas con piernas.

De nuestros hijos sin fingir que la maternidad siempre es maravillosa.

De nuestros padres cuando empiezan a necesitarnos.

De dinero. De miedo. De belleza. De trabajo. De amistad. De pérdidas.

Y de todo lo que sigue pasando cuando algunas personas parecen pensar que a cierta edad ya debería habernos pasado todo.

No queremos poder con todo.
No creemos que ser fuerte signifique no romperse nunca.

Las amapolas son delicadas.

Y aun así crecen entre las grietas del pavimento.

Algo de eso hay en nosotras.

Seguimos cambiando.
Seguimos aprendiendo.
Seguimos empezando.

Heredamos el carácter. Estamos aprendiendo a soltar el miedo.
Somos Maillas.
Y todavía nos queda muchísimo por estrenar.
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